Depende según que ojos me miren y que boca pronuncie mi nombre.. Silvia desaparece.
Finaliza la mañana y la vitrina que me expone al mundo se mantiene en unos agradables 23 grados.
El sofoco que invadió la mañana se disipa con el conteo de las horas. Se acerca el medio día y se abre la ventana que me comunica a mi suerte, esa que llegó sin pronunciarse. Y atravieso fronteras y evado la burocracia que hoy gobierna y me sumerjo en mi mar mientras me dejo raptar; no hay secretos ni desconfianza, las dos horas que me envuelven se convierten en minutos... es que lo bueno siempre dura poco.. y me quedo con el sinsabor de la despedida pero con la promesa de repetir mañana.. como el vicio que se deleita; siempre quiero más.
El sofoco que invadió la mañana se disipa con el conteo de las horas. Se acerca el medio día y se abre la ventana que me comunica a mi suerte, esa que llegó sin pronunciarse. Y atravieso fronteras y evado la burocracia que hoy gobierna y me sumerjo en mi mar mientras me dejo raptar; no hay secretos ni desconfianza, las dos horas que me envuelven se convierten en minutos... es que lo bueno siempre dura poco.. y me quedo con el sinsabor de la despedida pero con la promesa de repetir mañana.. como el vicio que se deleita; siempre quiero más.
No te preocupes mi vida, si te da frío soplaré aire tibio sobre tu cuello...
Ajá! Una buena contrapartida al bochorno.
ResponderEliminarY un refrescante abrazo marino le pone el punto de delicia a un día que aguardaba soluciones.
Qué gusto :D
besos
.. y todavía falta la tarde-noche xD
ResponderEliminarbesitos refrescantes
;)
Y es que lo bueno siempre nos parece que dura poco, pero como bien dices, siempre hay más. Sumergete en ese mar y dejate raptar por la vida y la felicidad.
ResponderEliminarUn besote :P
Te quiero... esto no se si es private message o secreo a voces :P
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